El Piojo Alvarado estuvo muy cerca de llegar a Manchester City cuando tenía 16 años, pero el movimiento se cayó después de que ya existían contratos firmados. Roberto Alvarado regresó a México tras cuatro meses en Inglaterra, y hoy esa ruta truncada vuelve a importar porque está con la Selección Mexicana y lleva tres asistencias en el Mundial 2026.
Manchester City y Celaya
La secuencia arrancó con pruebas en Inglaterra. Alvarado también pasó por Leicester City antes de quedar en la mira de Manchester City, donde Manuel Pellegrini lo vio entrenar y dio luz verde para avanzar. Después de esa observación, el técnico soltó una frase que marcó el momento: "Lo quiero aquí, ya no me lo muevan".
El cierre estuvo muy cerca. La operación con Celaya ya tenía acuerdo y, de acuerdo con Alejandro Márquez, "Ya estaba todo firmado. Lo único que faltaba era entrar al draft con el América y que lo cambiara". El plan era dejarlo cedido en América hasta que alcanzara la mayoría de edad y entonces moverlo al fútbol europeo.
El corte en Celaya
Ahí apareció el freno. La venta de Celaya cambió la situación y la intervención de terceros terminó por detener el traslado, pese a que el camino administrativo ya estaba avanzado. Ese giro dejó a Alvarado fuera de una salida que ya había pasado por pruebas, aprobación técnica y papeles firmados.
Durante su estancia en Manchester, trabajó con Phil Foden, Brahim Díaz y Jadon Sancho. Brahim Díaz fue el más cercano a él por el idioma, mientras que Mark Redshaw explicó que los entrenadores de Manchester City comparaban su nivel con el de esos tres jugadores. Foden incluso dijo que su estilo le recordaba a Ángel Di María.
El regreso de Roberto Alvarado
El desenlace devolvió a Alvarado a México después de cuatro meses en Inglaterra. Más tarde debutó en Primera División con Pachuca y también pasó por Necaxa, Cruz Azul y Chivas, antes de instalarse como una pieza de la Selección Mexicana en el Mundial 2026.
Hoy el valor de aquella historia está en la distancia entre lo que pudo ser y lo que terminó siendo. Manchester City tuvo contratos firmados y el visto bueno de Pellegrini; aun así, el cambio de dueños en Celaya cerró la puerta cuando el salto ya parecía encaminado.







