El Ayuntamiento de Barcelona ha repartido 1.400 pulseras térmicas entre operarios que trabajan al aire libre, una medida pensada para detectar antes el riesgo de estrés térmico y reducir la posibilidad de un colapso en jornadas de calor extremo.
La decisión llega en un contexto especialmente sensible. En junio murieron 1.029 personas en España por las altas temperaturas, y ese mes se convirtió en el peor registro de fallecidos por calor desde 2015. Hace unas semanas, además, el Ministerio de Sanidad puso en marcha el Plan Nacional de Actuaciones Preventivas de los Efectos del Exceso de Temperatura sobre la Salud.
Una pulsera pensada para anticiparse al golpe de calor
La tecnología que hay detrás de estas pulseras es CANARIA+, desarrollada por Biodata Bank. Su CEO, Takeshi Anzai, explicó que la motivación del proyecto nació de una preocupación muy concreta: en Japón, el año pasado, el número de personas trasladadas de urgencia por golpes de calor superó las 100.000.
Anzai defendió que la intención era contar con un sistema capaz de avisar con más antelación y actuar antes de que una persona sufriera un colapso. También subrayó que quería impulsar un proyecto con beneficio real para la sociedad y que por eso decidió afrontar el reto a través de la tecnología.
De Tokio 2020 a Barcelona
La pulsera CANARIA+ no es una solución improvisada. La tecnología se probó por primera vez en un proyecto piloto vinculado a los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, con trabajadores y voluntarios. A partir de ahí, el desarrollo continuó con pruebas y validaciones en sectores como la construcción, la industria manufacturera, la logística y las infraestructuras.
Anzai también señaló que la prevención del calor en los entornos laborales presentaba más dificultades de las previstas. Por eso, junto al dispositivo, insistió en medidas básicas como la hidratación, las pausas de descanso y los recordatorios verbales entre compañeros.
La iniciativa de Barcelona encaja de lleno en ese enfoque preventivo. No se trata solo de responder cuando el problema ya ha aparecido, sino de reducir el riesgo antes de que el calor golpee de forma más dura a quienes pasan el día expuestos al sol.







