Colombia today llegó al último partido de octavos de final del Mundial 2026 contra Suiza con una misión precisa: volver a cuartos de final por primera vez desde 2014. El ganador iba a seguir el camino hacia Argentina, que ya había avanzado horas antes tras vencer a Egipto 3-2 en Atlanta.
Dávinson Sánchez habló antes del cruce y dejó el tono del vestuario colombiano en una frase: “Nos sentimos más que bendecidos por estar acá”. El defensor también dijo: “Vamos a intentar seguir dándole esa felicidad a los colombianos” y “¿Por qué no seguir soñando?”.
Argentina ya esperaba
Argentina aseguró su lugar entre los ocho mejores después de revertir el marcador ante Egipto, con Lionel Messi marcando en el 83rd minute y llevando su cuenta mundialista a 21 goles. Ese resultado dejó claro el mapa para la fase siguiente: el ganador de Colombia vs. Suiza tendría delante a Argentina, no a un rival abierto de grupo.
Para Colombia, la presión no era abstracta. Muñoz ya había aportado two goals en el Mundial 2026, Luis Lucho Díaz sumaba one goal y Jhon Arias también llegaba con one goal, después de que su gol contra Ghana asegurara el 1-0 que llevó a Colombia in the World Cup a los octavos de final. Colombia entró a este partido con producción ofensiva repartida y con la necesidad de convertir esa base en una clasificación que no llegaba desde 2014.
Dávinson Sánchez y la marea amarilla
La voz de Dávinson Sánchez condensó el momento del equipo: una selección que ya había hecho suficiente para seguir viva, pero que todavía debía transformar ese impulso en una victoria. Su llamado a “seguir dándole esa felicidad a los colombianos” colocó el partido en su dimensión real para la marea amarilla: no era solo el cierre de una ronda, sino la posibilidad de reabrir una ruta que Colombia no recorría desde su última aparición en cuartos de final.
Suiza entró como el obstáculo final antes del segundo tramo del torneo, y el formato dejó una consecuencia simple para Colombia y sus seguidores: ganar significaba seguir; perder significaba cerrar el Mundial 2026 en octavos de final. El cruce, además, llegó cuando Argentina ya estaba instalada en la siguiente fase, así que el margen para Colombia era inmediato y concreto, sin espacio para cálculos posteriores.
Colombia y Suiza en el cierre
La última lectura útil para Colombia era la más directa: el resultado de Suiza definía si el equipo seguía hacia un partido contra Argentina en cuartos de final o si la campaña terminaba allí. En un cuadro que ya tenía a Messi y a Argentina esperando, la jornada dejó a Colombia frente a una sola pregunta deportiva, expresada por Sánchez con su propio cierre: “¿Por qué no seguir soñando?”







