Maribel Guardia quedó en el centro de una disputa legal que se movió al terreno de la notificación. Su defensa negó que exista aviso oficial sobre las supuestas medidas de protección que la defensa de Imelda Tuñón dice haber obtenido.
Alonso Beceiro dijo que no se les notificó ninguna autoridad y que tampoco se les dio derecho de defensa. También sostuvo que, por jurisprudencia, unas medidas así no surten efecto si antes no hubo notificación al acto.
Beceiro y el Reclusorio Norte
Beceiro explicó en entrevista con Ventaneando: “A nosotros no se nos ha impuesto ninguna medida. Solamente tenemos conocimiento por lo que han dicho los medios y los abogados de que supuestamente hubo una audiencia, pero a nosotros no se nos notificó ninguna autoridad, ni se nos dio el derecho de defensa que a toda persona le asiste”.
En la misma conversación añadió: “Por jurisprudencia las medidas no surten ningún efecto. Las notificaciones deben ser antes del acto; es decir, debían habernos avisado de esa supuesta audiencia para que estuviéramos en condiciones de presentarnos y, en su caso, llevar a cabo la defensa de nuestros derechos”. También puso en duda que se hubiera realizado una audiencia en los juzgados del Reclusorio Norte.
Imelda Tuñón y la contradicción
La defensa de Imelda Tuñón afirmó que las medidas alcanzaban a Maribel Guardia, Marco Chacón y al propio Beceiro. Esa versión choca con la postura de la otra parte: no hay notificación, no hubo acceso a defensa y, sin ese paso previo, el trámite pierde eficacia práctica.
Beceiro también dijo que la postura de Maribel Guardia es no emprender acciones contra Imelda Tuñón. Añadió que ella “se contradice en cada entrevista”, mientras la pelea legal siguió subiendo de tono en los últimos días.
Julián Figueroa y el fondo del caso
Imelda Tuñón declaró que mentía a los psiquiatras para conseguir medicamentos y que los tomara Julián Figueroa. Ese dato coloca el pleito en un terreno más delicado, porque ya no se discute solo una versión enfrentada sobre medidas de protección, sino la credibilidad pública de quien la sostiene.
Por ahora, la lectura más sólida es simple: sin notificación previa, la defensa de Maribel Guardia tiene base para sostener que cualquier medida alegada por la otra parte no produce efectos frente a ellos. La pregunta que queda abierta es si hubo realmente una audiencia en los juzgados del Reclusorio Norte y qué se resolvió ahí.







