La United States Coast Guard detuvo a dos ciudadanos de Cuba en Islamorada durante una inspección rutinaria de seguridad de una embarcación recreativa en Florida Keys el martes, October 13. La tripulación de la estación en Islamorada revisó una Bayliner con un motor Yamaha y halló que los dos ocupantes no tenían autorización legal para permanecer en EE.UU.
The Coast Guard District Southeast dijo que ambos cubanos habían recibido respuestas negativas a sus solicitudes de asilo. Tras la inspección, los dos cubanos fueron transferidos a Border Patrol for processing, lo que los puso bajo el siguiente tramo del proceso migratorio después del control marítimo.
Islamorada y la ruta de control
El caso se apartó del patrón más habitual de intercepciones migratorias en Florida Straits, porque comenzó como una inspección de seguridad de una lancha recreativa y no como una operación de interceptación en el mar. Esa diferencia coloca el control en un terreno operativo distinto: una revisión de rutina que terminó con una detención migratoria.
En agosto, 11 Cuban migrants llegaron a Key West a bordo de una embarcación robada, y en septiembre Border Patrol dijo que esos 11 ciudadanos habían sido detenidos y estaban siendo procesados para deportación. En la misma secuencia reciente, la Guardia Costera dijo que el 13 de octubre repatrió a seis personas a Cuba después de dos maritime interceptions realizadas el 8 y el 11 de octubre.
En la primera operación, tres cubanos fueron interceptados en una embarcación improvisada cerca de Cay Sal, Bahamas; una de esas personas tuvo que ser evacuada para atención médica especializada. En la segunda intervención, cuatro personas fueron rescatadas de una embarcación pesquera cubana averiada a unas 46 miles southeast of Key West. En total, siete personas fueron asistidas o interceptadas, pero solo six people fueron repatriadas.
Guardia Costera del Distrito Sureste
Para quien iba a bordo de la Bayliner en Islamorada, el cambio fue inmediato: una revisión de seguridad terminó en traslado a Border Patrol. El siguiente paso legal dependerá del trámite de procesamiento, mientras la Guardia Costera sigue usando inspecciones marítimas de rutina dentro de su trabajo en Florida Keys.







