El Pentágono autorizó al United States Department Of Homeland Security a probar el Sistema de Denegación Activa en la frontera sur con México. Pete Hegseth firmó el memorando el mes pasado y abrió un préstamo temporal del equipo por siete meses a partir de septiembre.
El sistema, conocido técnicamente como Sistema de Denegación Activa, dispara un haz invisible de ondas electromagnéticas de energía dirigida. El alcance llega a casi un kilómetro y, al tocar la piel humana, produce una intensa y repentina sensación de ardor.
Pentágono y DHS
El documento deja una división operativa clara: el equipo no deberá ser operado por personal del Departamento de Guerra. El DHS queda como único responsable del empleo, del desarrollo de técnicas y de los procedimientos asociados al rayo de calor.
Los manuales militares describen además que el hormigueo resultante en el cuerpo dura entre 10 y 15 minutos. Funcionarios del Pentágono han comparado su efecto con la sofocante ráfaga de calor que se siente al abrir un horno caliente.
Kirstjen Nielsen en 2018
La autorización llega después de años de debates internos en la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza sobre el uso de esta tecnología. En 2018, la cúpula de seguridad sopesó utilizar el rayo contra las caravanas de migrantes, y Kirstjen Nielsen rechazó ese uso.
También se evaluó desplegarlo durante los estallidos sociales por el homicidio de George Floyd para controlar disturbios internos, pero esa idea fue descartada. Con el préstamo que empieza en septiembre, el siguiente paso depende de cómo el DHS defina sus pruebas con el sistema y de las condiciones en que decida emplearlo.







