Pere Romeu vio a Granada femenino sostener el 0-0 durante 67 minutos en Johan Cruyff antes de caer 3-0 ante Barcelona. El partido dejó una lectura doble: resistencia defensiva larga, pero muy poca salida para convertir esa energía en algo más que supervivencia.
Laura Sánchez fue la pieza que mantuvo el marcador cerrado durante más tiempo. Barcelona necesitó 29 disparos para abrir el partido, y aun así terminó con 39 tiros, 14 a puerta y un 83% de posesión frente a un Granada que solo firmó 1 remate entre los tres palos.
Laura Sánchez sostuvo el 0-0
Los números explican por qué el resultado no se rompió antes. Laura Sánchez respondió bajo presión constante y Granada defendió durante 67 minutos sin conceder, un tramo largo frente a un rival que monopolizó la pelota y empujó el juego hacia el área rojiblanca. Para un equipo que quiere competir desde el orden, ese tramo importa menos como anécdota que como prueba de que el plan defensivo puede aguantar fases extensas.
La mejora no aparece de la nada. El equipo ha elevado su trabajo atrás durante las últimas ocho jornadas, y eso se ha notado en la capacidad para cerrar espacios y retrasar el primer golpe rival. Pere Romeu, sin embargo, encontró la respuesta que más castiga a un bloque bajo: volumen, paciencia y una diferencia enorme en llegadas.
Barcelona convirtió 29 disparos
Barcelona tardó 29 remates en encontrar el primer gol, pero acabó imponiendo su superioridad con 39 tiros totales y 14 a puerta. Esa secuencia deja una lectura útil para Granada: defender bien no basta si la salida es tan limitada que el equipo apenas puede respirar lejos de su portería. El partido dejó a las rojiblancas con 1 solo disparo a puerta, una cifra demasiado pequeña para obligar a Barcelona a cambiar de plan.
El contraste es claro. Granada defendió a un nivel alto durante muchos minutos y aun así cerró la noche con un 3-0 en contra. Ese choque entre resistencia y resultado define el problema inmediato: el bloque compite, pero sin una referencia ofensiva suficiente para transformar un buen tramo en puntos.
Atlético de Madrid en la Ciudad Deportiva nazarí
El siguiente examen llega la próxima semana ante Atlético de Madrid en la Ciudad Deportiva nazarí. Granada ya sabe que su primera victoria en la máxima categoría llegó precisamente contra Atlético de Madrid, así que el reto no pasa por inventar una nueva identidad, sino por convertir la solidez que mostró ante Barcelona en algo que también le permita sumar. Si la defensa mantiene ese nivel y la salida mejora un poco, el equipo dejará de depender solo de Laura Sánchez para sobrevivir al partido.







