Blanche impulsa Deportación y depuración de 3,7 millones de casos
Todd Blanche dijo en Phoenix que el Departamento de Justicia intentará sustituir a jueces de inmigración que, a juicio del gobierno de Donald Trump, retrasan de forma indebida los fallos o no aplican la ley como debe aplicarse. La ofensiva llega mientras el gobierno busca remodelar los tribunales migratorios y avanzar la deportación dentro de un sistema con 3,7 millones de casos atrasados.
Phoenix y la Exposición de Seguridad Fronteriza
Blanche habló el miércoles frente a la Exposición de Seguridad Fronteriza en Phoenix, un foro que reúne a altos funcionarios de inmigración, agencias policiales locales y estatales y representantes de empresas que hacen negocios con el gobierno federal. Allí dijo: “Uno presta juramento y no se le permite tomar decisiones basadas en lo que parece que te gusta o por capricho”.
También fue más explícito sobre el criterio que el Departamento de Justicia quiere usar para apartar a jueces de inmigración: “Si hay jueces que simplemente no están aplicando la ley de la manera en que debe aplicarse, retrasando de forma indebida, con atrasos que son simplemente inaceptables, esas son las personas para las que vamos a tratar de encontrar a alguien más para que ocupe ese puesto”.
Decenas de jueces removidos
Durante el segundo mandato de Trump, decenas de jueces de inmigración han sido removidos de sus cargos. El gobierno también ha ordenado que agentes con el rostro cubierto detengan a migrantes cuando se presentan a sus audiencias de asilo y ha enviado memorandos en los que instruye a los jueces a alinearse con su plan.
Esa secuencia muestra que la presión no se limita a un mensaje político desde Washington. El Departamento de Justicia, que supervisa los tribunales de inmigración a diferencia de los tribunales federales, está usando su control institucional sobre esos jueces en paralelo con la prioridad de la Casa Blanca de acelerar deportaciones a gran escala.
Pam Bondi y el mando del Departamento
El mes pasado, Pam Bondi fue destituida y Blanche quedó al frente del Departamento de Justicia como secretario de Justicia interino. Desde entonces, el discurso del departamento se ha vuelto más directo sobre qué jueces deben permanecer y cuáles deben ser reemplazados, con el objetivo de reducir parte de los 3,7 millones de casos atrasados.
Para los migrantes que esperan audiencia, la señal práctica es que el gobierno quiere acelerar el ritmo de los tribunales migratorios desde dentro, no solo desde el Departamento de Seguridad Nacional, que carga con la mayor responsabilidad operativa de ejecutar la agenda de deportaciones masivas. Críticos dicen que esa estrategia desmantela protecciones del debido proceso en los tribunales de inmigración.
Blanche no fijó en Phoenix una fecha para nuevas destituciones, pero sí dejó claro qué tipo de jueces quiere apartar: los que el gobierno considere que retrasan de forma indebida o no aplican la ley como exige el Departamento de Justicia.