Álex Baena entró en el once de Luis de la Fuente para el partido contra Arabia Saudí, y Spain movió cuatro piezas después del 0-0 inicial frente a Cabo Verde. Para Baena y Pedro Porro fue su primer partido en el World Cup, un cambio que alteró la banda izquierda y la estructura del ataque desde el inicio.
Lamine Yamal y Pedro Porro
Pedro Porro sustituyó a Marcos Llorente, Dani Olmo entró por Fabián Ruiz y Lamine Yamal ocupó la plaza que Ferran había tenido contra Cabo Verde. El cuarto ajuste fue Baena, colocado en la izquierda en lugar de Gavi. Luis de la Fuente apostó por una versión más agresiva del XI sin tocar el plan base de la selección.
Dani Olmo y Pedri
La novedad más llamativa no fue solo el número de cambios. Fue la combinación de Dani Olmo y Pedri desde el inicio por primera vez con de la Fuente en la selección absoluta. Hasta entonces, ambos solo habían coincidido 49 minutos bajo sus órdenes, una cifra mínima para dos jugadores que ahora arrancaban juntos en un partido del World Cup.
Ese movimiento encaja con un patrón que de la Fuente ya había usado en el Euro sub 21 de 2019 y en los Juegos de Tokio. También recuperó una fórmula natural para Baena en ausencia de Nico Williams, con el jugador de España instalado en una zona donde el técnico ya le había encontrado un uso claro. No fue una rotación amplia sin más: el ajuste fue específico, con cada relevo orientado a cambiar la velocidad y la ocupación de los espacios exteriores.
Cabo Verde en XI
El contexto inmediato pesaba. Spain llegó a Arabia Saudí tras el empate sin goles contra Cabo Verde y necesitaba una respuesta dentro del mismo torneo, sin margen para repetir un arranque plano. Lamine Yamal, además, arrancó por primera vez desde el 0-6 contra Turquía en Konya, otro dato que añadía carga a su vuelta al once.
La pregunta que deja esta alineación es sencilla: cuánto cambió de verdad el equipo con cuatro retoques y, sobre todo, si Baena y Yamal podían sostener el empuje que de la Fuente buscó desde el primer minuto. Para el técnico, el mensaje fue claro antes del partido: España no iba a esperar otra noche gris para corregirse.






