Diego Armando Maradona sigue siendo el centro de Argentina-Inglaterra en México 86 cuando el partido cumple 40 años el próximo lunes. La primera jugada que lo define aún ordena la memoria de ese World Cup y mantiene viva la disputa sobre lo que pasó en el área.
Maradona fue el autor del partido, y el texto lo deja fijado desde una imagen muy precisa: el primer gol llegó con su mano. Quien escribe dice que vio esa acción y no tuvo ninguna duda de que dios había usado esa mano. Desde 2026, la escena queda sin VAR ni vigilancia tecnológica capaz de reescribirla.
Bilardo y la consigna
Carlos Salvador Bilardo repitió antes del encuentro: “Es solo fútbol, es sólo fútbol, es sólo fútbol”. Maradona respondió a los periodistas el día anterior gritando que “éramos futbolistas y no políticos”.
Las dos frases chocan con lo que se vivía adentro. Los jugadores cantaron el himno antes de que empezara el partido, y el vestuario no sonaba a trámite. Allí quedó flotando la idea de “No solo es fútbol”, una frase que el texto sitúa dentro de una tensión más grande que el marcador.
El partido y la memoria
El relato también explica por qué Argentina-Inglaterra no se redujo nunca a una jugada aislada. Para el texto, el partido explicó un país: convirtió un cruce de World Cup en símbolo, discusión y recuerdo nacional.
Esa carga se sostiene porque la mano y el resto de la actuación de Maradona quedaron unidos en la misma tarde. El contraste con 2026, cuando el VAR ya forma parte del paisaje, refuerza la sensación de que aquella versión del juego quedó sellada sin posibilidad de revisión.
El libro El partido, de Andrés Burgo, y el documental El partido, de Juan Cabral and Santiago Franco, vuelven sobre la misma escena desde formatos distintos. El foco sigue siendo el mismo: 22 de junio de 1986, la mano de Maradona y un partido que, 40 años después, todavía no se deja cerrar.






