Karina Ospina llevó su historia personal al Banderazo Colombia en Guadalajara. La residente de la ciudad dijo que vivir lejos de Medellín no ha sido fácil, en una reunión que reunió a miles de aficionados colombianos y mexicanos en La Minerva antes del partido de Colombia frente a Republica Democrática del Congo en Estadio Guadalajara.
La Minerva y Karina Ospina
Ospina, que ha vivido en Guadalajara durante cuatro años, puso en palabras el tirón emocional del encuentro: "No ha sido fácil estar lejos de mi tierra". También explicó por qué el recibimiento le cambia el ánimo a la hora de seguir a Colombia fuera de casa: "Las culturas no son muy diferentes. Somos muy similares y la gente aquí tiene muchas ganas de conocer Colombia".
El Banderazo Colombia se celebró el lunes en Glorieta de La Minerva y sumó salsa, vuvuzelas, camisas amarillas y verdes, banderas y cánticos. La escena volvió a mostrar la cercanía entre Colombian and Mexican en el World Cup in Guadalajara, con Mexican fans acompañando las celebraciones de visitantes en Guadalajara.
Samuel Romo y Colombia
Samuel Romo González, de Guadalajara y pareja de Ospina desde hace tres años, también vive el cruce de identidades desde dentro. Después de visitar Colombia varias veces, resumió su vínculo con una frase breve: "Es muy familiar". Luego añadió: "Me abrieron las puertas desde el primer momento y para mí fue grandioso".
Esa convivencia entre aficionados y parejas binacionales se ha repetido durante el Mundial 2026 en México. Antes del banderazo, el impulso ya se había visto con otros seguidores de Guadalajara y con visitantes que han hecho de la ciudad un punto de encuentro alrededor de Colombia.
Marco Toscano y Anyi Vallejo
Marco Toscano, de Guadalajara, y Anyi Vallejo, de Valledupar, llevan siete meses de relación y viajan constantemente para verse. Él lo describió así: "El mexicano tiene esa habilidad de recibir a la gente con los brazos abiertos y el colombiano también se da mucho a querer". Y remató: "Se comparte esa alegría que trae un Mundial".
Vallejo dijo que la recepción la sorprendió desde los primeros días del torneo: "Nos reciben de una manera muy grata. De verdad, sin palabras". El ambiente en La Minerva dejó abierta una pregunta sencilla para la ciudad: cuánta gente puede reunirse cuando Colombia juega y Guadalajara se convierte, por una noche, en punto de mezcla para dos aficiones.
Colombia jugará contra Republica Democrática del Congo a las 7 p.m. PT en Estadio Guadalajara, un día después del banderazo. Para los aficionados que llenaron La Minerva, la cita ya no se trató solo de una previa; fue la antesala visible de un partido que la ciudad volvió a adoptar como propio.









