Brazil vs Scotland se juega hoy en Miami con dos objetivos encima de la mesa: Brasil quiere sellar su pase a la fase de eliminación directa del Mundial 2026 y Escocia puede clasificarse incluso si pierde. Para Carlo Ancelotti, el partido también abre la puerta a un registro único: si Brasil termina sin encajar, llegará a 50 partidos imbatido en Mundiales.
Rayan entra por Raphinha
Ancelotti eligió a Rayan para sustituir a Raphinha. Esa decisión deja a Brasil con una apuesta distinta en el frente ofensivo justo en el partido que puede cerrar su clasificación y empujar la cuenta histórica de la selección en la Copa del Mundo.
La alternativa que más se discutió en Brasil fue Luiz Henrique. Ese debate no cambia el plan del equipo para hoy, pero sí marca la presión alrededor de una elección que se mide en resultados inmediatos, no en teoría.
Miami y la portería a cero
Brasil llega con su clasificación prácticamente encarrilada, pero el dato que domina la jornada es otro: si mantiene la portería a cero ante Escocia, firmará 50 partidos sin recibir gol en Mundiales. Alemania suma 41, Inglaterra 37 e Italia 32 en esa misma lista histórica.
La cifra sitúa a Brasil por encima de cualquier referencia previa del torneo. No necesita un marcador amplio; necesita control, concentración y una defensa que sostenga el plan durante todo el partido en Miami.
Escocia y Steve Clarke
Steve Clarke tiene a Escocia en una posición poco común: el equipo puede avanzar por primera vez incluso perdiendo. Eso obliga a jugar con la calculadora en mano, pero también con la obligación de resistir ante un rival que llega con más margen y con una meta histórica al alcance.
Antes del inicio, miles de aficionados de ambas selecciones ya estaban en las inmediaciones del estadio. El resultado final decidirá si Brasil sella su puesto o si Escocia convierte una derrota en clasificación, con Miami como escenario de una jornada que todavía puede cambiar la tabla del grupo.






