Las dos primeras victorias de México en la Copa del Mundo 2026 volvieron a llevar el festejo al Estadio Banorte, con banderas y cánticos alrededor del Ángel de la Independencia. La reacción fue inmediata y repitió una costumbre que nació hace más de cinco décadas, sin decreto ni plan oficial.
Carlos Calderón Cardoso y 1970
Carlos Calderón Cardoso ubica el arranque de esa tradición el 7 de junio de 1970, cuando México venció 4-0 a El Salvador. Al terminar, un pequeño grupo de hinchas caminó hacia el monumento y arrastró a cientos de ciudadanos para entonar el Himno Nacional.
Esa secuencia importa por una razón simple: muestra que el punto de reunión no surgió como operación organizada, sino como una extensión espontánea del triunfo. Desde entonces, el Ángel de la Independencia quedó ligado a los festejos del Tri en días de partido grande.
Gustavo El Halcón Peña y Bélgica
La otra versión empuja el origen unos días antes, cuando una multitud llevó una serenata a Gustavo El Halcón Peña en las afueras de su hotel tras vencer a Bélgica. Las dos lecturas no se contradicen del todo; ambas apuntan a un mismo impulso colectivo que salió del entorno inmediato de la Selección Mexicana y terminó en la calle.
En esa diferencia está la parte más útil para el lector: la costumbre no nació de una ceremonia ni de una instrucción, sino de una reacción que se fue moviendo desde el hotel hasta el monumento. La fecha exacta cambia según la versión, pero el patrón se mantiene.
Javier Aguirre y 2026
La reactivación llegó con Javier Aguirre al frente de la escuadra. México debutó con un triunfo de 2-0 sobre Sudáfrica y luego derrotó 1-0 a Corea del Sur, dos marcadores que bastaron para detonar nuevas oleadas de banderas y cánticos en los alrededores de la estructura.
Para la afición, el movimiento vuelve a ser el mismo de 1970: salir del resultado y ocupar el espacio público de inmediato. La tradición se mantiene viva porque no depende de una convocatoria; se enciende sola cuando el Tri enlaza victorias en la Copa del Mundo 2026, y el Ángel de la Independencia sigue siendo el punto al que todos parecen saber llegar.






