María Corina Machado dijo que no fue tomada en cuenta para las negociaciones entre el chavismo y la oposición en Caracas. La dirigente opositora habló cuando esas rondas ya iban por su tercer round de trabajo. También dejó claro que no piensa frenar acuerdos si conducen a la democracia.
Caracas y el tercer round
Machado describió un proceso diseñado por Washington en el que, según dijo, ella quedó fuera de las conversaciones. La exclusión llega mientras el chavismo y la oposición siguen sentados en Caracas, con una dinámica que ya había avanzado a un tercer round de trabajo.
En su mensaje, Machado sostuvo que no busca bloquear el proceso ni oponerse a su avance si produce un compromiso democrático. Esa frase marca su posición práctica: cuestiona el método y la composición de la mesa, pero no cierra la puerta a un acuerdo que cambie el escenario político de República.
Alejandro Betancourt y los contratos
En una entrevista con, Machado también cargó contra Alejandro Betancourt y lo acusó de ser responsable de "una corrupción obscena" en los últimos años en Venezuela. Añadió que Betancourt fue uno de los principales responsables de los apagones recurrentes que causaron sufrimiento a muchas personas.
Machado dijo que todos los contratos firmados de manera transparente con la República serían respetados. También sostuvo que Betancourt no sería considerado socio comercial del Estado venezolano si ella estuviera en el poder.
Washington, Delcy Rodríguez y Marco Rubio
Machado dijo además: "Creo que todo esto se ha podido hacer sin ella (Delcy Rodríguez), puesto que es parte de esa estructura criminal. Pero las cosas son como son, hay que seguir adelante. Como he dicho antes, si esto es por el bien de Venezuela, tenemos que avanzar". Con esa frase, mantuvo su rechazo a la exclusión y, al mismo tiempo, su disposición a seguir adelante si el resultado favorece a Venezuela.
La dirigente no quiso comentar si había hablado recientemente con Marco Rubio, aunque dijo que entendía la lógica y la racionalidad de su plan de tres fases para Venezuela. Su posición deja una pregunta abierta dentro de las negociaciones en Caracas: qué papel, si alguno, tendrá Machado en los próximos pasos del proceso.







