500 policías blindan América - Tigre en Pascual Guerrero
América - Tigre llegó a Pascual Guerrero con 500 policías desplegados para el partido del martes 19 de mayo de 2026. La medida respondió a recientes actos de violencia vinculados con hinchas de América de Cali en la ciudad.
Más de 900 personas trabajaron en seguridad y logística alrededor del estadio para el duelo de la quinta fecha del Grupo A de la Copa Sudamericana. La autoridad de Cali coordinó antes del juego con la Conmebol y con los organizadores para revisar el escenario y ajustar el plan.
Pascual Guerrero bajo control
Natalia Zuluaga, subsecretaria de Seguridad de Cali, explicó que el operativo buscó proteger a los asistentes y sostener la convivencia durante el encuentro. Dijo: “Para el evento de esta noche se ha dispuesto un dispositivo robusto para garantizar la seguridad y la sana convivencia de todos los asistentes en el evento futbolístico”.
También señaló que la ciudad trabajó con la Conmebol y con América de Cali en una recorrida por el estadio. Su objetivo fue hacer un diagnóstico de seguridad y dejar listas las condiciones para el partido en el Pascual Guerrero.
Respuesta tras los disturbios
El refuerzo no apareció por rutina. La planificación llegó después de problemas recientes que involucraron a seguidores de América de Cali, primero el jueves 14 de mayo en el partido de Copa Betplay entre Boca Juniors de Cali y Deportivo Cali, y luego en distintos puntos de la ciudad y en la base de entrenamiento de Cascajal.
Ese trasfondo obligó a pasar de un control estándar a una operación más amplia. Con 500 policías y más de 900 personas apoyando la jornada, el partido quedó rodeado por un dispositivo que apuntó a contener el riesgo antes de que el balón empezara a rodar.
Para quienes asistieron al Pascual Guerrero, la señal fue clara: el acceso al juego se manejó como un evento de vigilancia reforzada, con la ciudad y los organizadores alineados para evitar que el antecedente de violencia se trasladara a la tribuna.